tomate rosa de la indiana

tomate rosa

Está mal que lo digamos, pero lo vamos a decir… esta es nuestra variedad favorita de tomates con frutos de gran tamaño, llegando a producir algunos ejemplares que pueden superar el kilo.

Este antiguo tomate español presenta una forma redondeada y achatada por el centro, detalle hace que sus azúcares naturales estén perfectamente distribuidos en toda la carne,  por lo que cualquier parte del tomate que se consuma es una delicia.

Su piel presenta un bonito tono rosado claro, de ahí su nombre común. Cabe destacar que tiene una piel muy delicada, por lo que una vez son cosechados, conviene consumirlos relativamente rápido, así como llevar cuidado tanto con el transporte como con el almacenaje.

Presenta mucha carne, muy jugosa y con bastante jugo. Son tomates excelentes para comer solos con un poquito de sal y aceite, para
usar en picadillos, ensaladas, gazpachos e incluso para elaborar
conservas. El exceso de caldo producido cuando se hacen las
conservas lo puedes aprovechar para hacer unas deliciosas sopas o zumos de tomate.

La planta, al ser de porte y frutos grandes, requiere de un buen encañado. Además, es recomendable seguir un marco de plantación de aproximadamente 100 cm entre líneas y 60 cm entre plantas.

La producción de frutos de tomate se da, aproximadamente, de mediados de julio a noviembre, siempre que las plantas se encuentran en buenas condiciones.

La fecha de siembra de las semillas de tomate será entre enero y marzo. Mientras que el trasplante de los plantones a la huerta  se extiende desde abril a mayo, cuando no exista riesgo de heladas que dañe las plántulas.