tomate cerecilla

Se trata de un tipo de tomates cherry que nada tiene nada que ver con las variedades comerciales de las tiendas o supermercados. Esta exquisitez en miniatura es mucho más dulce y de piel más blanda que cualquier otro cherry que hayas probado. No en vano, en todas las catas de tomates de pequeño tamaño que hemos hecho ha sido el ejemplar ganador. Sin duda alguna, gracias a su dulzura, son un auténtico caramelo.
Tanto la piel como la pulpa tienen un color amarillo pálido, es más, parecen tanto por su tamaño, su forma y su color a granos de uva.
Son ideales para comer en la mata, mientras trabajas por la huerta, jejeje. Pero resultan exquisitos para comer crudos, en ensaladas, como guarnición, e incluso para desecar, pues, como destacamos al principio, su piel no es tan gruesa ni dura como la de otras variedades de tomate cherry.
Son plantas muy rústicas: resistentes a plagas y muy duraderas, siendo las primeras y últimas en producir dentro de la huerta si permanecen sanas. Gracias a esa resistencia y adaptabilidad a todo, las recomendamos también para el maceto-huerto.
Aunque sus frutos sean pequeños, la planta crece un montón y desarrolla un follaje bien denso. Además, es súper productiva, por lo que siembre será más fácil todo si las encañas. El marco de plantación ideal, debido a su tamaño, es de aproximadamente 100 cm entre líneas y 60 cm
entre plantas.
La producción de frutos de tomate se da, aproximadamente, a principios de junio, y estarán produciendo hasta que las heladas o el frío le afecten.
La fecha de siembra de las semillas se da entre enero y marzo, y mejor si la haces en semillero. El trasplante de los plantones a la huerta se extiende desde abril a mayo, cuando no exista riesgo de heladas.
